miércoles, 3 de junio de 2009

Cautivo...
como los prisioneros
de la cineraria de fuego muerto
Carne humana... devora
la cara embadurnada de sangre
desenfreno impiadoso
embriagándose
en lo más alto
lo más profundo,
mar y cumbre filosa
balsas de huesos
con piel...
hacia allá,
donde
estalla dolor
alarido
agudo grito en gravedad
sal sobre ojos secos.
Misericordiosa
vista estéril

viernes, 6 de marzo de 2009

EQUIVOCACIÓN

Del florero
entre restos de agua vieja,
las rosas pendían rojo sangre
sus pétalos ennegrecidos,
cayendo y cayendo
sobre el mármol muerto…
Tallos ya desdentados,
y el casi inaudible sonido,
que como un tic-tac
percibía el desdichado
en su pequeña celda oscura.
Ahogó el ruido
de la caída
del último pétalo
la exhalación final,
pavorosa y espeluznante.
Abajo,
nadie nunca escuchará
el grito sin rumbo...
El lamento sordo y ensordecedor
en la madera
y el bronce.
Ya la última vela
ha coronado,
con su cabo negro
esa gigante montaña
de muerte que anuncia
otra
dentro del ataúd verdugo,
florero de huesos
y manos crispadas…

jueves, 5 de marzo de 2009