Cautivo...
como los prisioneros
de la cineraria de fuego muerto
Carne humana... devora
la cara embadurnada de sangre
desenfreno impiadoso
embriagándose
en lo más alto
lo más profundo,
mar y cumbre filosa
balsas de huesos
con piel...
hacia allá,
donde
estalla dolor
alarido
agudo grito en gravedad
sal sobre ojos secos.
Misericordiosa
vista estéril
miércoles, 3 de junio de 2009
viernes, 6 de marzo de 2009
EQUIVOCACIÓN
Del florero
entre restos de agua vieja,
las rosas pendían rojo sangre
sus pétalos ennegrecidos,
cayendo y cayendo
sobre el mármol muerto…
Tallos ya desdentados,
y el casi inaudible sonido,
que como un tic-tac
percibía el desdichado
en su pequeña celda oscura.
Ahogó el ruido
de la caída
del último pétalo
la exhalación final,
pavorosa y espeluznante.
Abajo,
nadie nunca escuchará
el grito sin rumbo...
El lamento sordo y ensordecedor
en la madera
y el bronce.
Ya la última vela
ha coronado,
con su cabo negro
esa gigante montaña
de muerte que anuncia
otra
dentro del ataúd verdugo,
florero de huesos
y manos crispadas…
entre restos de agua vieja,
las rosas pendían rojo sangre
sus pétalos ennegrecidos,
cayendo y cayendo
sobre el mármol muerto…
Tallos ya desdentados,
y el casi inaudible sonido,
que como un tic-tac
percibía el desdichado
en su pequeña celda oscura.
Ahogó el ruido
de la caída
del último pétalo
la exhalación final,
pavorosa y espeluznante.
Abajo,
nadie nunca escuchará
el grito sin rumbo...
El lamento sordo y ensordecedor
en la madera
y el bronce.
Ya la última vela
ha coronado,
con su cabo negro
esa gigante montaña
de muerte que anuncia
otra
dentro del ataúd verdugo,
florero de huesos
y manos crispadas…
jueves, 5 de marzo de 2009
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